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Indicios.

junio 5, 2011

Por aquí ha pasado alguien. ¿A que sí?

Según los que saben; un Indicio es “Aquello que permite conocer o inferir la existencia de algo que no se percibe”.

Encontrar indicios es propio de una persona observadora, con pensamiento crítico, alguien que escruta en su percepción para desentramar las circunstancias de lo que todavía no es evidente, que permite anticipar hechos no revelados sin ser ninguna especie de adivino, simplemente aprendiendo a leer los indicios. En los montes españoles abundan los puestos de vigilancia en los que retenes de forestales observan sin descanso los bosques buscando indicios de fuego que permitan anticipar la catástrofe de hectáreas calcinadas, los vulcanólogos buscan entre las faldas de volcanes sucesos que puedan significar indicios de abruptas erupciones. Y sin embargo los ciudadanos asistimos impasibles ante lo eventual de la vida política sin atender a los indicios de lo que nos depararán nuestros amados salvadores de la oposición.

El descrédito del gobierno entre la ciudadanía está sobre todo basado en la percepción negativa de los recortes sociales y económicos, recortes que todos hemos constatado inaceptables por los que no hemos provocado la debacle, el movimiento 15M surge de ese descontento. Pero existen indicios constatables de que lo que ocurrirá si finalmente gana la oposición, dejará las medidas de David Cameron en Inglaterra como una anécdota comparable a cuando nuestros padres nos rebajan la paga de 1.000 pesetas a 500 cuando llegaba fin de mes.

Los Políticos son muchas cosas, pero saben lo que hacen en cuanto a su propio futuro se refiere, no se toman medidas dramáticas y costosas en términos electorales sin preparar el camino, sin tantear la situación y abonando el terreno para que el mazazo enorme que nos propinen para ellos no sea más que un cachete afectuoso. El “cuento” que nos contó José Blanco en el caso de los controladores en el que unos malos muy malos secuestraban niños inocentes en los aeropuertos tenía la finalidad objetiva de prepararnos y condicionarnos para que aceptáramos hasta con emoción que por primera vez en la Democracia se estableciera el Estado de Alarma, y que un colectivo de trabajadores fuera militarizado en vez de negociar su convenio. Así pues es evidente que antes de que Rajoy cuando llegue al poder, si llega, y despida a 500.000 funcionarios o suba las tasas universitarias hasta equipararlas con las universidades privadas, es necesario instaurar una política de miedo y dramatización de las cuentas públicas.

En Castilla la Mancha ya lo están haciendo, no hace falta tener pruebas para decir lo que sea, basta con meter miedo, la “cultura del miedo” en un termino referido a la construcción social de la realidad, un termino de manipulación con el fin de conseguir un objetivo determinado. Para ello se seleccionan datos y se omiten otros, se distorsionan las estadísticas, se pervierten los términos, se generaliza lo individual, y con esas actitudes creas un discurso que dramatice hasta el extremo para conseguir en la ciudadanía la aceptación de lo que sin miedo, sería inasumible.

Indicios, ¿Cuales son esos Indicios?, Mariano Rajoy camina silencioso, sin hacer ruido, sin contestar preguntas, sabiendo que no puede contarnos cual es su programa, cuales serán sus medidas, porque si lo hiciera igual le votaba su familia, aunque viendo lo de Valencia me puedo creer cualquier cosa, quien lleva un cilicio puede soportar cualquier castigo con fruición. Esperanza Aguirre ha eliminado las becas a los niños entre 5 y 6 años, en Castilla la Mancha el Coordinador económico anuncia el despido de 3.000 trabajadores públicos, y de Nuevo Rajoy en una entrevista de El Pais dijo que su modelo era el de Cameron, lo vuelvo a decir porque este señor recortó el estado del bienestar con medidas de recorte drásticas que  deja las de Zapatero en minucias.

Así pues, leed los indicios de lo que se nos avecina, porque si los recortes que los de ahora han hecho nos parecen lamentables, los que llegarán, nos harán llorar.

Recomendación sobre la Cultura del Miedo: Culture of Fear: Risk-taking and the Morality of Low Expectations (1997) de Frank Furuedi.

2 comentarios leave one →
  1. Antonio permalink
    junio 5, 2011 11:40 am

    No hay que ser ningun lince para adivinar la que se nos avecina. Con Mariano o con mengano, con cualquier político medianamente serio. La que se nos viene encima es de órdago. Ya está bien de vivir del cuento. Ya esta bien de rechazar trabajos porque no nos viene bien eso de madrugar. Y trasladarse algunos kilómetros para ir ha hacer algo que no nos gusta, y menos por un sueldo de mierda, para eso me quedo como estoy con mi paguita.
    Es muy incomodo, eso de trabajar, prefiero quedarme en casita, tan a gusto, tampoko necesito tanto para ir tirando, mi LED de 40″ y mi ADSL de 6 gigas tengo bastante. Eso de sudar y recibir ordenes de algun jefe mamón… puajs.

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    • junio 5, 2011 2:20 pm

      Este comentario es propio del que vive en un Universo paralelo.

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