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Mi educación pública.

agosto 31, 2011

La educación, más que cualquier otro recurso de origen humano, es el gran igualador de las condiciones del hombre, el volante de la maquinaria social. Horace Mann.

Hablo de mi educación pública, porque lo es, es la mía y es la de todos, la única que me he podido permitir, la única que he sido capaz de costearme y mis padres pudieron regalarme, porque la educación es un regalo, uno de los bienes más preciados que cualquier persona puede tener, la educación, la adquisición de conocimiento, la herramienta que nos permite valernos en un mundo cada vez más hostil y que impide cambiar esta herramienta por el arma de la violencia, arma que puedes rechazar con más fortaleza si la educación que te han concedido es la adecuada. La educación es nuestra protección frente a las injusticias, frente a la insolidaridad, es aquella que te permite afrontar con valentía y seguridad las manipulaciones y ataques que tu ser sufrirá irremisiblemente a lo largo de tu vida. Todos esos valores que me han permitido ser fuerte, se los debo a mi educación pública, a todos esos profesores que maltratados por las administraciones y por los propios alumnos dejaron a un lado su salud para permitirme valerme en la sociedad, a ellos les debo lo poco que soy, todo lo que conozco fue fruto de la semilla que en mí plantaron.

Gracias. Gracias a esos profesores que no desistieron ni se rindieron ante las múltiples veces que mi inconsciencia adolescente me hizo dejar los estudios, dejarlo de mente algunas y de cuerpo otras. A ellos gracias, a ellos y a todos esos profesores que no tuvieron la desgracia de darme clase y que soportan con estoicismo otros alumnos desagradecidos que no saben todo lo que los profesores los están ayudando, muchas gracias y mucho ánimo porque estoy seguro que a pesar de que Esperanza Aguirre os impide trabajar como es debido, seguiréis haciendo vuestro trabajo con igual o más entusiasmo, porque estoy seguro que seguiréis salvando del abismo a muchos alumnos que solo necesitan alguien que los comprenda y los anime a sacar todo ese potencial que la masificación de las aulas esconde en las últimas filas.

Somos muchos que os dimos dolores de cabeza que después de muchos años os estaremos eternamente agradecidos por haber hecho de nosotros personas de provecho, personas educadas en valores de respeto y tolerancia y que siempre tendremos en nuestra cabeza a María José de Geografía, A Paloma de Historia, A Ana de Latín o a Pura de Matemáticas, a todos esos profesores que han dado su bienestar para que personas como yo sepamos escribir correctamente la manera de darles las gracias.

En Apoyo de los #profesoressinesperanza.

Antonio Maestre.

Educado en colegios e Institutos Públicos.

Colegio Público Arcipreste de Hita (Fuenlabrada)

Colegio Público Pablo Neruda (Fuenlabrada)

Instituto Público Federica Montseny (Fuenlabrada)

Luchemos por ella, cuidémosla.

2 comentarios leave one →
  1. BIBLOS permalink
    agosto 31, 2011 11:47 am

    Gracias, Antonio. Me has hecho llorar. Eres la prueba evidente de que nuestro trabajo vale la pena. Yo también he sido siempre de la pública. Le debo todo. Un abrazo.

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  2. Eva permalink
    agosto 31, 2011 2:24 pm

    Estoy de acuerdo, ahora recordamos a esos profesores buenos que tuvimos, aunque nos hicieran trabajar duro.

    No como algunos profesores universitarios actuales que no contestan las dudas del alumno.

    Saludos

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